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dijous, 18 de gener de 2018

EL EMPERADOR DE CHINA - MARCO DENEVI


Cuando el emperador Wu Ti murió en su vasto lecho, en lo más profundo del palacio imperial, nadie se dio cuenta. Todos estaban demasiado ocupados en obedecer sus órdenes. El único que lo supo fue Wang Mang, el primer ministro, hombre ambicioso que aspiraba al trono. No dijo nada y ocultó el cadáver. Transcurrió un año de increíble prosperidad para el imperio. Hasta que, por fin, Wang Mang mostró al pueblo el esqueleto pelado, del difunto emperador. ¿Veis? -dijo - Durante un año un muerto se sentó en el trono. Y quien realmente gobernó fui yo. Merezco ser el emperador.
El pueblo, complacido, lo sentó en el trono y luego lo mató, para que fuese tan perfecto como su predecesor y la prosperidad del imperio continuase.

divendres, 12 de gener de 2018

EN EL DÉCIMO ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ÀNGEL GONZÁLEZ





Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo el mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...


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Ninguna era tan bella como tú
durante aquel fugaz momento en que te amaba:
mi vida entera.



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FINAL CONOCIDO
Después de haber comido entrambos doce nécoras,
alguien dijo a Pilatos:
-¿Y qué hacemos ahora?
Él vaciló un instante y respondía
(educado, distante, indiferente):
-Chico, tú haz lo que quieras.
Yo me lavo las manos.
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dijous, 11 de gener de 2018

BOLAÑO Y LOS CUENTOS

12 consejos de Roberto Bolaño sobre el arte de escribir cuentos


Como ya tengo cuarentaicinco años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos:
1) Nunca aborde los cuentos de uno en uno. Si uno aborda los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.
2) Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si se ve con energía suficiente, escríbalos de nueve en nueve o de quince en quince.
3) Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, y además lleva en su interior el juego más bien pegajoso de los espejos amantes: una doble imagen que produce melancolía.
4) Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández, y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo y a Monterroso. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.
5) Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.
6) Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.
7) Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!
8) Lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.
9) La verdad de la verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.
10) Piensen en el punto número nueve. Piensen y reflexionen. Aún están a tiempo. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.
11) Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, el Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas, y Mientras ellas duermen, de Javier Marías.
12) Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.


divendres, 15 de desembre de 2017

SOLDADOS DE SALAMINA DE JAVIER CERCAS



  50 críticos, escritores y libreros de ambos lados del Atlántico eligen los hitos del último cuarto de siglo Y UNA DE ELLAS ES...


Soldados de Salamina (2001) Recuerdo a Carlos Castilla del Pino comentar, a los pocos días de publicarse la novela: “Este libro será un best seller”. Y, efectivamente, lo fue: un millón de ejemplares vendidos da mucho que pensar. ¿Por qué? Porque Javier Cercas inauguraba una nueva forma de novelar la guerra civil española no solo ahondando en la humanidad sufriente de los soldados, de uno y otro bando, que no tuvieron a nadie que los recordara después de muertos, sino construyendo su relato como una búsqueda de la verdad, prescindiendo de los apriorismos ideológicos. Un soldado republicano pudo matar a un militar fascista, pero no lo hizo. Cercas, a ese soldado que tiene un gesto de piedad lo erige en héroe. Y los lectores hicieron lo mismo. / ANNA CABALLÉ

KAFKA DE REINER STACH


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Todos los elogios que se prodiguen a esta biografía inigualable se quedarán cortos. El Nobel Imre Kertész dijo de ella que es “lo máximo que se ha conseguido en este género, justo una novela”. ¿Novela? Aún mejor, puesto que aquí no cabe la ficción. Stach dedicó 18 años a empaparse de Kafka, a explorar su mundo y conocerlo tan bien como si él mismo hubiera estado allí. Narra lo que realmente descubrió con un ágil estilo literario y con eficaz perspicacia psicológica, por eso la visión que transmite de Kafka es fresca y humana; muy alejada de interpretaciones académicas. Hay un antes y un después de esta inmensa obra que da nueva vida al escritor más singular del siglo XX. Por LUIS FERNANDO MORENO CLAROS

dijous, 23 de novembre de 2017

PROTEO Y JORGE LUIS BORGES, QUÉ BÁRBARO




Proteo


Antes que los remeros de Odiseo
fatigaran el mar color de vino
las inasibles formas adivino
de aquel dios cuyo nombre fue Proteo.
Pastor de los rebaños de los mares
y poseedor del don de profecía,
prefería ocultar lo que sabía
y entretejer oráculos dispares.
Urgido por las gentes asumía
la forma de un león o de una hoguera
o de árbol que da sombra a la ribera
o de agua que en el agua se perdía.
De Proteo el egipcio no te asombres,
tú, que eres uno y eres muchos hombres.


Otra versión de Proteo


Habitador de arenas recelosas,
mitad dios y mitad bestia marina,
ignoró la memoria, que se inclina
sobre el ayer y las perdidas cosas.
Otro tormento padeció Proteo
no menos cruel, saber lo que ya encierra
el porvenir: la puerta que se cierra
para siempre, el troyano y el aqueo.
Atrapado, asumía la inasible
forma del huracán o de la hoguera
o del tigre de oro o la pantera
o de agua que en el agua es invisible.
Tú también estás hecho de inconstantes
ayeres y mañanas. Mientras, antes…

divendres, 17 de novembre de 2017

UNA HISTORIA DE LIBROS II





 DEL LIBRO EL CÓDIGO ARQUÍMEDES DE NETZ Y NOEL
 Nicetas Acominato, hermano del arzobispo de Atenas, estaba en el lugar preciso para presenciar la mayor calamidad ocurrida nunca al mundo del saber. En abril de 1204, los soldados cristianos asignados a la misión de liberar Jerusalén se detuvieron antes de llegar a su destino para saquear Constantinopla, la ciudad más rica de Europa. Nicetas ofreció su testimonio de la masacre. El suntuoso tesoro de la gran iglesia de Hagia Sophia (Divina Sabiduría) fue dividido en pequeñas porciones y distribuido entre los soldados. Hasta las mulas entraron al mismísimo santuario de la iglesia para acarrear el botín. Una meretriz, hábil hechicera y envenenadora, tomó asiento en el trono del patriarca, sobre el que danzó y entonó una canción obscena. Los soldados capturaron y violaron a las monjas que estaban consagradas a Dios. «Oh, Dios inmortal —se lamentó Nicetas—, cuán grandes eran las aflicciones de los hombres.» Las obscenas realidades de la guerra medieval cayeron sobre Constantinopla, causando así la ruina del centro de un gran imperio. La ciudad saqueada tenía más libros que pobladores. Ésta era la primera vez que Constantinopla sufría un saqueo en sus 874 años de vida, desde que Constantino el Grande, emperador de Roma, la fundara en el año 330 d. C. Sus habitantes aún se consideraban romanos y la ciudad mantenía los tesoros literarios de la Antigüedad como su herencia. Entre estos tesoros se encontraban algunos tratados del mejor matemático del mundo antiguo, uno de los más grandes pensadores que hayan existido nunca. Determinó el valor aproximado de pi, desarrolló la teoría de los centros de gravedad y se anticipó en el desarrollo del cálculo integral mil ochocientos años antes que Newton y Leibniz. Su nombre era Arquímedes. A diferencia de los miles de libros que fueron destruidos durante el saqueo de la ciudad, tres libros que contenían escritos de Arquímedes sobrevivieron. De estos libros, el primero en desaparecer fue el códice B: la última vez que se supo de él, en el año 1311, estaba en la biblioteca papal de Viterbo, al norte de Roma. El siguiente en esfumarse fue el códice A, visto por última vez en la biblioteca de un humanista italiano, en 1564. Aunque maestros del Renacimiento tales como Leonardo da Vinci y Galileo conocieron las obras de Arquímedes a través de copias de estos libros, ni Leonardo ni Galileo, Newton o Leibniz supieron de la existencia del tercer libro. Este último contenía dos extraordinarios textos escritos por Arquímedes que no figuraban en los códices A o B. Al compararlos con estos escritos, las matemáticas de Leonardo parecen un juego de niños. Ochocientos años después del saqueo de Constantinopla este tercer libro, el códice de Arquímedes  conocido técnicamente como códice C— apareció en escena. Ésta es la verdadera y asombrosa historia de este libro y de los escritos incluidos en él. Esta historia revela cómo estos textos sobrevivieron al paso de los siglos, cómo fueron descubiertos, cómo volvieron a desaparecer y cómo, finalmente, encontraron un paladín. También es la historia de la paciente conservación, la tecnología de vanguardia y la dedicada erudición que volvieron a traer a la luz a estos escritos que habían sido borrados. Cuando comenzaron sus tareas en 1999, los miembros del equipo que trabajaron sobre el libro no tenían mucha idea de lo que descubrirían. Al finalizar su labor habían descubierto escritos completamente nuevos del mundo antiguo, cambiando así la historia de la ciencia.